Por Luciana Glezer

Apenas 8 personas poseen la misma riqueza que 3.600 millones de individuos, lo que equivale a la mitad más pobre de la humanidad. Esta mega concentración de la riqueza resulta imparable.

El informe publicado por Oxford Committee for Famine Relief (OXFAM) arroja que siete de cada diez personas vive en un país en el que la desigualdad ha aumentado en los últimos 30 años. Entre 1988 y 2011, los ingresos del 10% más pobre de la población mundial aumentaron en sólo 65 dólares al año, mientras que los del 1% más rico crecieron 182 veces más, a un ritmo de 11.800 dólares al año. Las mujeres se encuentran mayoritariamente en sectores con peores salarios, sufren mayores niveles de discriminación en el ámbito laboral y asumen la mayor parte del trabajo de cuidados no remunerado.

Al ritmo actual, la OXFAM calcula que llevará 170 años alcanzar la igualdad salarial entre hombres y mujeres. “La tendencia sobre concentración de la riqueza va en aumento en todas las regiones del planeta; en América Latina la situación se agrava por las medidas de austeridad que están implementando gobiernos de mucho peso en la región como Argentina y Brasil. En líneas generales, de acuerdo a nuestra investigación, la concentración va in crescendo. Según nuestros números, cada 48 horas nace un nuevo multimillonario en el mundo”, detalla Rosa Cañete, Coordinadora en Oxfam de la campaña Iguales para América Latina, en una entrevista facilitada por la Fundación SES. Y en ese sentido, agrega: “lamentablemente, las últimas políticas de austeridad implantadas en la región, que ya fracasaron notoriamente en los 90’, están ahondando el caudal de ingresos en la población. Según los números de nuestro informe, la pobreza en América Latina trepó del 28 al 30 por ciento en los últimos doce meses. Evidentemente, ese no es el camino para reducir la desigualdad”.

El trabajo precisa que la riqueza de los millonarios latinoamericanos creció en 155 mil millones de dólares en 2017, lo cual sería suficiente para aliviar monetariamente a toda la región durante un año. En América Latina y el Caribe, el 16% de los trabajadores asalariados y el 28% de los trabajadores informales se encuentran en situación de pobreza. Pero, más allá de los números, la conclusión es evidente. “Estamos en presencia de un sistema económico que no es viable y que sólo da resultados a una élite económica cada vez más reducida. Los propios informes del FMI y el Banco Mundial lo confirman”, asevera Cañete.

La riqueza es la suma de  activos (financieros o inmobiliarios) más ingresos, menos deudas. El 1% de la población más rica del mundo acaparó el año pasado el 82% de la riqueza producida. En América Latina, la situación es similar: el 10% más rico de la población ya concentra el 68% de la riqueza total, mientras el 50% más pobre sólo accede al 3.5% de la misma. “Concurrimos a Davos porque advertimos que los gobernantes y empresarios reunidos en Suiza son parte del problema de la desigualdad y, por lo tanto, los convocamos a ser parte de la solución en dicho flagelo”, concluye Cañete, coordinadora en Oxfam de la campaña “Iguales para América Latina”.